Rio de la Plata Dojo

Circular #1

Ensayo de autocrítica .

Junta Consultiva

En la Ciudad de La Plata, a los 26 días del mes de Noviembre de 2000, y siendo las 15:00 Hs.,  se constituye la Junta Consultiva del Río de La Plata Dojo , dependiente de la Unión Argentina de Artes de Aikido, presidida por el Sr. Prof. Lic. Ricardo TORRES MEDRANO, acompañado por los  Sres. Dr. Adrián Carlos VIDAL, Pablo VENEZIANO y por el Dr. Marcelo Pablo RIMARO, con el objeto de analizar y evaluar las diversas actividades llevadas a cabo, desde la  fundación del Dojo hasta el presente, a los fines de compartir con la totalidad de los integrantes, las temáticas pedagógicas y educativas a tener en cuenta antes, durante y después de la práctica, destinadas asimismo a facilitar la experiencia y el aprendizaje individual, en la búsqueda de un comportamiento unificado, así como también, su perfeccionamiento integral continuo.

Por ello esta Junta Consultiva entiende que:

1º EL AIKIDO , fue concebido como Arte Marcial tendiente a la práctica de la no-violencia, acompañada de un espíritu libre, desprovista de VICIADA INTENCIÓN, en donde no debe haber DOBLES INTENCIONES, pues, de resultar así, sólo podrían practicar aquellos que reunieran tales condiciones determinadas; esto es, edad, conformación psicofísica, sexo; resultando ello sectario, exclusivista y excluyente, contrariando expresamente, por lo tanto, el DO (Vía) que emprende el practicante de AIKIDO en cuanto Arte Marcial, consiste pues en salvaguardar la propia vida sin afectar a los demás, incluso, y llegado el caso, hasta la de un posible agresor.

2º LA PRÁCTICA , consiste en crear un estado favorable para la realización de actos no-violentos y no-competitivos, tornando el cuerpo poderoso y enérgico, con el fin de que, en el nivel operativo, contribuya a la NO-RESISTENCIA, conformando y respondiendo más bien a un espíritu pacifico y pretendiendo entonces asegurar la continuidad del progreso del hombre como hacia LA RE-EDUCACIÓN permanente.

3º LA TÉCNICA MARCIAL está al servicio del practicante como medio de comunicación e integración; he allí su valiosa función, pues la utilización de la misma debe estar sustentada en la suavidad, el desequilibrio, la correcta aplicación, el control mediante el estado de conciencia adecuado, la responsabilidad ante la presencia del UKE , evidenciando así la actitud mental frente a los demás y a nosotros mismos, denotando la importancia de los factores internos e individuales, y especialmente los psicológicos durante el desarrollo de la Técnica.

4º EL DOJO (Escuela), se sitúa en la encrucijada de dos caminos: El primero, concierne a lo atinente a la vida cotidiana, en la que podemos encontrarnos rodeados de comodidad, facilismo, dispersión, alineación, etc.; El segundo, tiene que ver con nuestro propio descubrimiento, avance y autorealización.

En el Dojo, las relaciones entre aprendices, educandos, discípulos y maestros, están inspi-radas en LA ETIQUETA y Espíritu del BUSHIDO (Camino del Guerrero), estableciendo como base de dialogo el respeto de sí mismo y por los demás. Los exabruptos producidos por la familiaridad y cotidianeidad en la práctica, deben ser observados y evitados.

6º LA CIRCULARIDAD es uno de sus Principios fundamentales pues El Aikido es un Arte Marcial Contemporáneo, y por lo tanto se basa en una larga tradición de aproximadamente 7.000 años. En esta trayectoria las Artes de combate cuerpo a cuerpo van transformándose y su sentido participa de una evolución cuya tendencia es, en principio encontrar métodos más sutiles para destruir, para llegar luego a maneras más sociabilizadas para prevenir. Y en esta lejana recorrida histórica, podemos apreciar que aquellos movimientos más bien cortos y lineales, de la antigüedad, se tornan amplios y circulares, con el correr de los siglos. Esa circularidad, tan característica del Aikido , corresponde, según las propias enseñanzas del Fundador del Aikido , no sólo a una evolución de tipo técnica, sino precisamente a la relación del Aikido con principios fundamentales de las Leyes del movimiento en el Universo.

7º EVITAR EL USO DE LA FUERZA, pues en este contexto, con esta perspectiva, y con la conciencia que ello en principio significa, cada técnica de Aikido , por sencilla que parezca, mantiene esa relación con dichas Leyes, y por lo tanto, el practicante de Aikido debe estar a la altura de la responsabilidad que en sus manos se deposita. Y si hablamos que en tantos siglos las técnica de la Artes Marciales tienden a sutilizarse en función del aprovechamiento de la Energía y las circunstancias, el uso de la fuerza sencillamente queda como último recurso ante el desconocimiento de la técnica o ante la inapropiada ejecución de la misma. De esta manera, quizás la práctica se vea coronada por un halo de armonía, no solamente durante las clases de Aikido , sino en la vida diaria, cotidiana, es decir, fuera del Dojo , ya que en definitiva, ese será el Aiki que nos quede, que hayamos aprendido y del cual seamos capaces de disfrutar.

8º EPÍLOGO. Solamente apelando a la buena voluntad, al sentido común y motivando a todos al esfuerzo mancomunado, contribuiremos a conformar un Río de la Plata Dojo , con Espíritu-espejo, adecuado para reflejar la realidad con la mayor objetividad, desarrollando así un estado de lucida atención, volviéndonos más receptivos y dispuestos, para comprometernos con la Unidad Grupal e Individual.

Junta consultiva
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